Como hemos llegado hasta aquí

Para los que seáis nuevos en LaLupaDeSherlock.Com me presento. Soy Jorge Alférez. Creador y a su vez uno de los colaboradores de este blog.

Desde el año 2004 he estado realizando páginas web y otros proyectos, por aquella época como puro Hobby e impulso para mis posteriores estudios. Actualmente mi principal dedicación a media jornada, ¡práctiamente 12 horas al día nada menos!).

Compagino la creación de La Lupa de Sherlock con otros blog, portales y páginas nicho de afiliación, así como un servicio técnico informático, ¡a veces se me quedan cortas las horas!

Os preguntaréis, ¿Qué os quiero contar en este artículo? Tal y como dice el título como hemos llegado a conocernos aquí, voy a intentar ser lo más concreto y ameno posible, pero si me gustaría comentaros el por qué para que nos conozcamos mejor.

El nuevo comienzo hace 3 años

Todo empezó volvió a empezar hace 3 años, a comienzos del 2015, cuando después de un tiempo trabajando en una empresa que nada tenía que ver con la informática, decidí volver a lo que me apasiona, la informática. Después de unos meses preparando y meditando todo el negocio nos lanzamos a coger un pequeño local en el centro de Madrid. Montamos una tienda de informática de cara al público.

Durante unos cuantos meses de preparación, gastos y mucho sacrificio el negocio parecía funcionar, parecía que ya estaba arrancado y que todo tenía que ir a más pero ocurrió lo que en este tipo de negocios suele ocurrir (y quien sea informático lo sabrá), muchos gastos, muchas horas, mucha competencia y poca remuneración. A pesar de estar al 100% de nuestra capacidad los meses buenos teníamos algo de beneficio, pero los malos no cubríamos gastos. No quedaba otra, ajustar el precio y limitar los servicios. El beneficio no llegaba para contratar, pero tampoco podíamos trabajar más horas (algunas semanas llegábamos a trabajar varios días desde las 8am hasta las 3am), por lo que subir los precios o cerrar, no había más opción si queríamos seguir con esto.

El cambio de rumbo. Buscando la rentabilidad

Con la subida de precios bajó lógicamente el volumen, pero los ingresos se mantuvieron prácticamente estables por lo que ahora teníamos tiempo de atender mejor a nuestros clientes y luchar por el objetivo de llegar a unos beneficios que nos permitieran recuperar la inversión y poder vivir de nuestro trabajo. Pero no fue así.

Llegamos a picos de venta muy superiores a lo habitual el primer y segundo mes (antes había estado el verano y à la vuelta fue cuando hicimos los cambios), parece que los clientes seguían conformes con nuestras nuevas tarifas, parece que seguían quedando contentos y recomendándonos. Estábamos muy bien posicionados en Google y nos encontraban fácilmente al estar en una zona céntrica de la ciudad. Pero ocurrió algo con lo que no contábamos.

¿Cuáles fueron las claves del fracaso?

Las claves del fracaso fueron varias, y espero que esto sirve a los que comiencen con algún negocio de Reparación de Ordenadores o Mantenimiento Informático.

El primer error fueron los reducidos precios al inicio.

Para la apertura hicimos una gran campaña de captación. Repartimos más de 10.000 folletos por la zona. Se pagaron anuncios de Google Adwords, Facebook y Twitter. Creamos una campaña de cupones en Groupon y Groupalia. Pusimos precios promocionales muy competitivos. Todo funcionó, desde el primer mes teníamos clientes entrando por la puerta a reparar su ordenador. ¡Podíamos con la FNAC, habíamos arrebatado un buen número de clientes a esta empresa!

Pero eso nos fue en contra, una vez tuvimos que adecuar los precios acabamos perdiendo bastantes clientes, sobre todo los que venían con cupones. Estos clientes pagaban apenas 9,90€ o 16,90€ por la reparación y nosotros nos llevábamos la mitad, pensamos que si dábamos buen servicio a pesar de que nuestro precio real era de 29€ y 39€ vendrían nuevamente. Pero lógicamente no fue así. Al comentarles el precio buscaron nuevas ofertas con otra empresas que ofrecían lo mismo. El “he quedado encantado, seguro que os lo traigo cuando tenga cualquier problema” se convirtió en “Lo quiero bueno, bonito y barato”. Los cupones eran un fracaso, tiempo invertido sin retorno.

Dar demasiado, cobrar lo justo en página web

Otro de los fallos relacionado con el anterior fue dar un servicio de máxima calidad y añadir servicios extra sin cobrarlos en páginas web. Es un error de libro, pero con la feroz competencia debía ser una buena estrategia de captación y así fue. Clientes contentos que volvían y aunque menor, obteníamos beneficios.

Pero como siempre ocurre algo que te penaliza. Con un pequeño porcentaje de clientes que sepan lo generoso que eres a cambio de nada puedes ver hundido este modelo de negocio. Comenzaron a llegar varios clientes a solicitarnos servicios apretando el precio con la típica frase “Yo confío en vosotros, lo quiero económico y sencillo, más adelante ya lo mejoraremos que ahora no tengo presupuesto”.

Frase ante la que ya nunca caeré, de todo se aprende. Estos clientes pasaron de ser nuestra salvación a nuestra ruina. Lo que eran 4 horas se convertía en 40, pero lo que eran 200€ no subía de la misma forma. El problema no eran solo “regalos” que podíamos hacer, sino las constantes “reuniones” con estos clientes ya sea telefónicamente o con visitas sin cita previa, las cuales nos ralentizaban en el resto de servicios.

Durante varios meses estuvimos prácticamente dedicados a 2-3 clientes, y la cifra de ingresos como comento no aumentaba de la misma manera. Teníamos que hacer algo y rápido.

Dejar de lado el posicionamiento SEO y las Redes Sociales

Como comentaba anteriormente estábamos muy bien posicionados. Estábamos en la primera página de los resultados en palabras clave como “Reparación de Ordenadores Madrid” o “Mantenimiento Informático Madrid”. La tienda Online iba creciendo, cada día teníamos más pedidos pero llegó el fatídico mes de Noviembre. Después de todos los problemas que he comentado anteriormente y una más que buenas cifras acumuladas en tan solo 9 meses desde la apertura comenzó el declive final.

Empezamos a caer en los resultados de Google, ya éramos casi invisibles, llevábamos meses sin tocar las redes sociales, la tienda Online ya no vendía (y estábamos ante la desea campaña de navidad). Algo había pasado.

Durante el mes de Octubre, el mejor en ventas pudimos sortear este problema, pero llevábamos desde Agosto sin mirar estos temas por el volumen de trabajo, nos fuimos solo 5 días de vacaciones en todo el año (una y no más), pero en Noviembre Google apretó el botón. Fuimos bajando posiciones hasta que en Diciembre solo sonába el teléfono con llamadas de Proveedores, ni rastro de los clientes. Tampoco estábamos repartiendo apenas publicidad por lo que la gente de la zona nos había olvidado. Solo vendíamos algunos Pendrive, Fotocopias y un par de reparaciones, habíamos caído casi un 80% respecto al mes anterior.

El peligro de los Mantenimientos y Cuotas Fijas

Para quienes tengáis cualquier tipo de servicio técnico seguro que ofrecéis, habéis ofrecido o estáis tentados de ofrecer un Mantenimiento. A simple vista es la mejor opción, una cuota fija mensual al cliente nos llame o no, con un determinado número de clientes se puede tener un salario estable ¿O no?

En el comienzo parecía la mejor alternativa, de hecho el local lo págabamos con estas cuotas, solo nos teníamos que preocupar de ganar para el resto de servicios. Pero vino un problema con el que no habíamos contado. Este tipo de contratos suelen tener atención en un límite de tiempo, no se suele cobrar desplazamiento según que tarifa y el cliente exige un servicio inmediato a su llamada.

No éramos ni mucho menos una multinacional. Eramos 2 personas más alguna ayuda de familiares en otros temas, pero para atender a los clientes eramos 1 o 2 dependiendo de la incidencia. Durante varios meses ciertos clientes llamaron bastante más de lo habitual, eran de los primeros clientes, por lo que como hemos comentado tenían una tarifa más que económica. La cuota que pagaban al principio compensaba, pero ante esta situación se perdió el beneficio de todo el año. No podíamos mantener esta situación, ya que además nos ralentizaba con clientes que entraban en tienda. Pasamos a trabajar más de 16 horas al día 2 personas para poder ir llevando esta situación sin perder clientes. Se hacían los remotos o reparaciones a las 2 de la mañana, se continuaba a las 8 de la mañana… Era insostenible.

El cierre de la atención presencial

Esto que os he comentado anteriormente fue sucediendo desde Noviembre hasta Marzo. Aguantamos casi 6 meses intentando salvar el negocio, si lo hicimos una vez por qué no poder recuperarlo. Tirar todo el esfuerzo realizado por la borda no era una opción.

Finalmente la situación fue a peor en Abril y Mayo y tomamos la decisión de cerrar en Junio. Ya no había vuelta atrás, era insostenible, no podíamos aportar más dinero al negocio, tampoco teníamos ganas de hacerlo. Se perdió la motivación.

Cabe decir que se siguió con el negocio modificando el formato. Desde Julio hasta la actualidad se trabaja a domicilio, prestando servicio exclusivamente a empresas y a un precio en la media de otras empresas del sector. Por mi parte ya estaba metido en otros proyectos y el Servicio Técnico era algo complementario a mis otras actividades.

Actualmente el volumen de esta actividad está en torno a los 3000€ anuales. Una cifra con la que no podría pagar ni la Seguridad Social.

Conclusión

En definitiva, una serie de errores, fallos de previsión y algo de inocencia nos hizo trabajar durante un tiempo más del doble de la horas “legales” y finalmente no pudimos hacer rentable el negocio con el formato que teníamos pensado.

Para nada creo que haya sido algo que no hubiera hecho, quizás de otra manera, pero la experiencia y conocimientos que me aportó no los cambio por nada.

Para los que me leáis os recomiendo analizar todos estos puntos y crear una buena estrategia, muchas veces es mejor tener menos clientes al principio y trabajar solo 4h, pero crecer poco a poco, que intentar tener clientes para trabajar 8 horas al día desde el comienzo pero no tener rentabilidad.

Como más o menos comentaba Alex Alegre de Vivir Al Máximo en una de sus publicaciones. Quizás la clave del éxito sea no tener prisa en conseguirlo.

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