Curiosidades y otras cosas

Las cosas que pasan en el mundo

En un lugar del mundo, de cuyo nombre no quiero acordarme, vi u oí contar, cosas que pasan en la vida.

Parada del bus

Están varias personas en la parada del bus. Llega un bus y empieza  a subir la gente. El último de la fila le pregunta al conductor: ¿Va usted a la Calle de la Felicidad? Si, suba usted, le contesta el conductor, hacia allí vamos. No, no es el mío, contesta el posible víajero.

Cosas que pasan en un centro de Asistencia Sanitaria

Llega un paciente a un Centro de Asistencia Sanitaria y se dirige al mostrador: ¿Por favor, ¿como puedo pedir cita para el Engolondrino? Por lo visto  era para el Endocrino. Creo que no tardo mucho en aclararse la situación.

Las cosas que le pasan a mi familia

Íbamos mi madre, una tía mía y yo, subiendo en el ascensor de unos almacenes de ropa. También sube una señora con muletas y con el cuerpo algo deforme. Aclaro que esto ocurrió hace muchísimos años y en aquella época, salvo excepciones, la gente no tenía, en general, estos cuerpos que ahora llevamos. Quiero decir que nadie éramos  perfectos, por esto mi tía, sin malicia a la vez que con poco tacto le dice a ella: “A usted le pasara como a mi, que no encontramos fácilmente ropa que ponernos”

No recuerdo bien la cara que puso la señora, no me consta que dijera nada. Yo el caso es que mire para otro lado, más colorado que un tomate. Y mi madre ni os digo. Cuando, a la salida, mi madre reprochó a mi tía haber dicho esas palabras, mi tía sinceramente contesto: Ay, pues he dicho la verdad, yo no encuentro ropa para mi fácilmente”. Pues vale. Que cosas pasan en el mundo, en este caso en un ascensor.

Cosa curiosas que pasan con los clientes

Se le comunica a un cliente, por email, que se le va a llamar por teléfono para informarle de lo que ha solicitado. Se le llaman varias veces y no coge el teléfono. Al rato, se recibe un email del cliente diciendo: “He visto una llamada perdida pero no he podido cogerla porque estaba en el wáter” Llámenme de nuevo, por favor”  Y digo yo. Bien, no veo el problema, solo que me pregunto: ¿Tan preciso hay que ser en la vida?

Cosas curiosas de los pacientes

Se le llama a un paciente. “¿Esta pedro?”  “Dígame usted” “Le llamo para comunicarle que tiene usted una cita para el próximo jueves a las 9”

“Pero como va a ir a esa hora si está estudiando en el colegio” “¿Cómo?, en el colegio con 40 años?” “¿Que?” “¿Si, que es una cita para Pedro…?”

“¡Ah!, si, es para mi, Dígame usted.

Todas estas cosas que pasan

Son curiosidades de la vida.  En algunas ocasiones incluso estaba yo presente.

Puede que estas nos sorprendan cuando ocurren. Pero bueno que lo peor que pase en el mundo sea así. ¿No os parece amigos?

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