Guadalupe pueblo de Caceres para visitar

Vacaciones sin prisas. El dia mas largo

Guadalupe es un pequeño pueblo de Cáceres en el cual estuve veraneando, todo el mes de Julio, durante tres años seguidos coincidiendo con parte de mi adolescencia. El turismo que atrae Guadalupe es, principalmente, por su Monasterio de estilo Gótico/Mudejar el cual es digno de visitar.

Pero no es mi intención hacer una especie de guía turística, entre otras cosas  porque creo que ya existen unas magníficas guías , o similares, promovidas por el propio pueblo a las que no tendréis, supongo, demasiadas dificultades para acceder. No, lo que yo os quiero contar es como veía yo Guadalupe cuando, sin prisas, disponía de un mes seguido, a veces más, para disfrutar de sus calles y lugares que, dependiendo de la hora del día, se percibían de forma diferente, influyendo además, como no, mi estado de ánimo.

Mis vacaciones

Cuando éramos niños o jovencitos, a mi me ocurría así, hay momentos en los que el tiempo se hace eterno. Casi no podía soportar esa especie de aburrimiento pero esos preciosos momentos, ahora los entiendo así, en realidad son un lujo. Pero entonces solo pensaba en hallar algo que pudiera ocupar el tiempo libre, no concebía estar quieto sin que pudiera estar con mis amigos bañándome en la piscina, o jugando algún juego de mesa en el salón fresquito de la cafetería del pueblo en aquella época. Esto discurría en las primeras horas de la tarde. Por cierto, por juegos de mesa me refiero a un cubilite con dados de póquer, o a unas cartas españolas, o un dominó, no había mucho más disponible en esa época allí. Es que hablo de hace un montón de años. Es de señalar que no jugábamos, al menos nosotros, apostando dinero, a lo más que llegábamos, alguna esporádica vez, era a jugarnos el pagar la consumición. Era jugar por llenar el tiempo, pero también era un placer al mismo tiempo. Me ocurre a veces, ahora por ejemplo, que me pondría a hablar del placer de la amistad, la esperanza en lo venidero gratificante, no se, lo rebosantes de vida que estábamos. Pero los sentimientos, a veces, superan a las palabras así que ya habrá otros momentos. Por supuesto en la niñez no todo es agradable, hay terribles momentos pero lo bueno es que también hay un gran poder de recuperación. Esto es parte de lo que en mis vacaciones en Guadalupe me acontecía. Cuando no podía estar con mis amigos trataba de pasear, a distintas horas, por las calles del pueblo y, cuando podía dejar en suspenso mis inquietudes interiores, lograba empaparme de aquel sublime ambiente en el que ya la soledad no era carga o angustia sino que liberado de una u otra lograba acceder a lo contemplado.

El dia mas largo

Pero no es necesario disponer de un mes para para visitar Guadalupe sin prisas. Lo que quiero decir, ¿no lo habéis sentido a veces?,  es que si nos lo proponemos, aunque no sea muy fácil lograrlo, podemos convertir un día en el día más largo.

Si vais a Guadalupe

Si os decidid a ir allí, o a otro cualquier sitio en el cual os propongáis disfrutar sin prisas, yo trataría de pasear tranquilamente disfrutando, en su caso, de sus calles, oyendo el ruido del agua de sus fuentes, esos pequeños detalles que a veces no se valoran suficientemente. A mi me ha ocurrido que recuerdo como algo muy especial esto de disfrutar sin prisas de cosas muy sencillas y no tanto lo de ir con una especie de plano corriendo de un lado a otro para no sufrir la inquietud de dejarse algo. Que no digo que no pueda visitarse un lugar con un plano disfrutando de sus cosas, pero con tranquilidad. Yo he viajado a lugares muy hermosos haciendo uso del plano, no siempre he logrado hacer yo lo que aconsejo para otros, es decir, ir sin prisas.

Para visitar sin prisas

Elegid el sitio que os guste, ya estéis en España o en otro lugar. Pero si podéis o queréis visitar Guadalupe este es un sitio ideal para combinar la visita a su Monasterio, a su magnífico Parador de Turismo, a la propia Hospedería del Monasterio de Guadalupe,  ya sea pernoctando o comiendo en cualquiera de estos dos estupendos y antiguos edificios. Bueno, claro, esto dependiendo de la economía de cada uno. Hay más sitios para pernoctar o comer que podréis descubrir.

Y como os decía, lo más importante para mí, que podáis perderos tranquilamente por sus mágicas y empedradas calles, en una u otra dirección. Y cuando estéis sumergidos en sus calles levantad de vez en cuando la vista y veréis las montañas que rodean Guadalupe.

 

 

 

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